Archivo | febrero, 2008

Pequeña visita

29 Feb
Entonces me doy cuenta de que no hay. Busco, busco, encuentro pelusas, encuentro algunas que he intentado pero no hay, faltan, se van por un tiempo. Me queda esa esperanza de pensar que tal vez vuelvan en algún momento, de la mano del tiempo, de la mano de alguna brisa, de alguna canción, abrazada a la oscuridad, con un beso de ella. Siempre queda la idea de que volverán, de cualquier manera, pero nunca arrastrándose. Pero son esos lapsos de tiempo en que me permito ver otras cosas, descubrir y redescubrir, encontrar a mi alrededor montones de cosas tiradas, desorden y caras que me miran con rostros a veces sombríos. A veces no, a veces me susurran aceptaciones de la situación. Latas vacías, botellitas con recuerdos dulces, ceniceros llenos, controles en el piso. Los duendes debieron de darse cuenta de mi embotamiento e hicieron de las suyas en la pequeña pieza. Algo me golpea en los pies desdnudos y veo que llegó una, pequeñita, casi insignificante, apenas nacida, pero no la voy a esperar; no voy a volver a cometer el mismo error que muchas veces, y me siento y escribo. Entonces me doy cuenta…
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Odio a la mañana

28 Feb

“Cuando empezó a funcionar Petti (Roberto Pettinato en FM 100) a la mañana, a mí me quisieron llevar a las 6 de la mañana y recibí ofertas de muchas radios para ese horario, pero nunca en mi vida me levanté a esa hora y no sé ni qué hay aunque me dijeron que hay gente caminando a las 6 de la mañana. Las radios creen que ese es el horario que tienen que copiar pero no se dan cuenta que yo a las 6 de la mañana soy un ente. De hecho me fui ofendido de Rock and Pop porque nos quisieron poner juntos con la Negra Vernaci a las 6 de la mañana. ¿Sabés lo que puede ser los dos juntos a esa hora de la mañana? Los dos encontrándonos a las 6 de la mañana, a los tres meses no queda nadie vivo.”

Bobby Flores en declaraciones a la agencia Télam

Salmón

15 Feb


-“Los diarios de papel van a convivir con los electrónicos. Pero me gustaba la idea de que mientras los grandes diarios en EE.UU. reciben el certificado de defunción, un grupo de locos en el sur se ponen a hacer un diario en papel, es como ir contra la corriente.”

Jorge Lanata en Revista Veintitrés, sobre el próximo lanzamiento de Crítica de la Argentina.

Cloverfield

10 Feb

Un monstruo del cual no se sabe nada, ataca una importante ciudad. Un grupo de muchachos que graban todo con una cámara casera. El mayor ejército del mundo que ataca sin ningún éxito al monstruo. Una tarea de promoción espectacular, con páginas web que te llevan a ningún lugar, con pistas falsas que no explican nada. Teorías anónimas que mencionan desde grandes escritores a tristes invasiones extraterrestres. Y detrás de todo el productor de una serie televisiva que rompe récords en todo el mundo. Todo eso se traduce en muchos dólares para todos los que intervinieron. Pero claro, el monstruo destruye todo a su paso y queda mucho por revolver.

Muchos comentarios por Internet ya despotrican contra la película por no tener supuestamente, una trama, una historia. Son quienes aceptan el cine tal cual es, todo masticado y servido en bandeja para salir del cine y solamente decir si les gustó o no. Otro de los aspectos negativos que se le destacan es el constante movimiento de la cámara, algo bastante obvio si ya de entrada se anticipa que es una grabación casera con el camarógrafo corriendo por su vida.

A mí parecer, la película rompe con algo. Ya lo hizo en su momento Blair Witch, pero con todo un contexto completamente distinto, no se puede dar lo mismo con Cloverfield porque es algo a muchísima mayor escala, el tema del suspenso, del saber s la cinta es real o no, una historia de fantasmas. Lo que me parece novedoso en esta película (comparándola con otras de su misma especie) es que deja de lado lo que todos lo demás te explotan en la cara. En otras películas como Godzilla te muestran todo, de ahí el fracaso de aquella cinta, además de algunas actuaciones. Te explican hasta que el bicho está en sus días de menstruación casi. Y encima te obligan a historias de personajes inverosímiles que no interesan. Cloverfield es eso, es tener que ver esa historia de amor porque estás corriendo con ellos, te enterás lo mismo que los protagonistas, no sabés ni qué es el bicho ni de dónde viene, ni qué carajo busca, tampoco tenés idea de qué está tratando de hacer el gobierno ni qué rol podría jugar. Es simplemente una historia en el medio de todo el quilombo. Y se da esa relación inversa. Mientras menos sabemos de algo más queremos saber. Sobre todo si es de tamaña dimensión. Ahí está la clave. En otras películas nos daban todo demasiado adornadito y encima nos metían la historia de amor, acá la tenemos que ver porque no queda otra, por más que querramos saber más de la catástrofe, porque ahí está la desesperación. No está puesta en saber si se van a salvar o no, sino en el misterio mismo. El sudor no es por imaginar qué les pasará a los protagonistas, sino en pasar la hora y veinte sin saber, sin conocer.

No es raro que muchos espectadores se sientan desilusionados con la cinta. Tal vez esperaban cosas equivocadas. Sabían que no iban a encontrar un Día de la Independencia con un presidente yanqui que salva al mundo. Pero tal vez esperaban que les dieran una Blair Witch, lo cual, dada la magnitud de la cuestión, es imposible, en ningún momento pensás que estás viendo algo basado en hechos reales, estás viendo pura ciencia ficción. Más allá de que los protagonistas tengan blogs personales, páginas de myspace y que el último posteo de todos haya sido el 18.01.08.

Un amigo me comentaba sobre la película luego de haberla visto y encontramos un punto en común. Más allá de todo, el señor Jeffrey Abrams está sacando varias cabezas de ventaja a muchos ya consagrados productores. Una inteligente decisión fue dejar el guión en manos de Drew Goddard para no caer en un segundo Armageddon.

En definitiva, un gigante que llega, un montón de gente que corre. El gigante parece indestructible por más que los demás intenten ser más, ganar, y en el medio la gente que corre con los ojos cerrados sin tener idea de lo que pasa alrededor. Pero que igual, va y paga la entrada. Y el gigante sigue, erguido, masticando y masticando, destruyendo todo a su paso. Y la gente sale del cine y sigue corriendo, detrás del monstruo.
PD: Espero que no caguen esta película con una segunda parte al estilo Blair Witch…

Ver para leer en el Parque Lezama

4 Feb
Hace rato no veía el programa de Sasturain. Lo agarré al final, no sé si serán repeticiones o no, pero el programa trató sobre el humor en los libros y la trama del capítulo era que un payaso quería salvar la biblioteca del barrio y juntaba firmas. Para ello recurrió a Sasturain, quien le propuso regalar a los integrantes del plantel circense un libro a cambio de que firmaran el petitorio. Para arreglar ello el escritor le pedía al payaso que le explicara las características de los demás y así saber qué libro regalar a cada uno.

Esta tarde me fui a caminar por el Parque Lezama. Hay una feria que no llega a ser de artesanías, hay ropa usada, alguna tejida, juguetes viejos. Entre todos los toldos verdes hay un puesto de libros. No hay gran variedad, pero por curiosidad me quedé un rato mirando alguno que había interesante. En eso llegó una mujer que de entrada explicó al puestero su situación:

Señora: Qué tal, quiero comprar un libro para regalar pero no tengo idea de libros.
Puestero: Muy bien, señora, digame para quién es.
Senora: Es para un sobrino que cumple 40 años.
Puestero: Muy bien, digame, entonces, ¿Cómo es este sobrino?
Señora: Y, es un hombre alto, morocho…

Puestero
: Pero su personalidad, dígame a ver si la puedo ayudar a elegir.
Señora: Y, es un muchacho reservado, habla poco, se separó hace dos años y no habla la verdad, uno nunca sabe si está bien o mal, pero es macanudo, le gusta reirse y pareciera que pasa tranquilo, nunca se lo ve triste pero no es tampoco el alma de las fiestas…
Puestero: …
Señora: …
Puestero: …
Señora: …
Puestero: Bueno, tengo el último de Paulo Coelho que seguramente le va a gustar.

No sé si es exactamente así como funciona la cosa, no sé si el tipo tenía idea de algo o si dio justo en el clavo y eso dejaría más que en evidencia mi total ignorancia respecto a este tema como a cualquier otro que se me pueda presentar. Pero me pareció medio ladri lo del puestero.

Relax-o-vision

2 Feb
Leyendo una reseña sobre Futurama en un blog amigo, me encontré revisando sobre viejos dibujos que solía ver. La cosa fue más o menos así: relacioné algo sobre el actor Phil Hartman, al cual se menciona en el artículo, actor cuya voz aparece en numerosos personajes de Los Simpsons; vi que la actriz Nancy Cartwright hizo numersoso papeles en animación que desconocía por no mirar muchos títulos, tales como Margo en The Critic y la hija de Bob en God, EThe Evil and Bob. No sabía por ejemplo que hizo de Elmyra Fudd en Tiny Toons, otro dibujo en el cual pensé bastante en las vacaciones que pasé, por x motivos. De Elmyra pasé a los Animaniacs, serie que disfruté mucho más que su propio desprendimiento, Pinky y Cerebro. Seguido de ello, recordé en esas mañanas de sábado en Warner Channel donde el bloque matutino era compartido por los hermanos Warner y el simpático Fenomenoide, del cual comencé a buscar cosas en la web. Hay algunos videos en You Tube, como la intro de él o de un segmento que había, el Cazamalos. Y me acuerdo de ver la serie con uno de mis hermanos, un humor absurdo que en ese momento no sé si estaba demasiado de moda para los dibujos, pero era una alternativa distnta tal como recuerdo. Fenomenoide era un chico que había sido atrapado por su computadora y que se transformaba en un anti héroe azul con traje rojo, peinado raro y un antifaz negro..
Buscaba un amigo para combatir el crimen y entre ellos tuvo a un perro feroz y a su propia mano como aliado en su lucha contra el mal, un capítulo que termina con su mano derecha casándose con la mano izquierda, ambas con ojos y bocas. De repente el dibujito se paraba y salía el personaje de saco y corbata conduciendo el noticiero con un flash informativo acerca de cuán alto estaba el volúmen del televisor. En un episodio también el final era abrupto y aparecía Steven Spielberg reunido con los escritores preguntando qué había pasado con el capítulo que terminaba así, ellos le recomendaban poner ´dibujos viejos de Animaniacs e irse a comer a lo que Spielberg respondía que le parecía bien para luevo volver.
Pero lo que más me acordaba era la sección de Reláx.o.Visión, donde para no herir suceptibilidades, las peleas y escenas violentas eran reemplazadas con un compendio de imágenes y música para descansar. Y trayendo toooodo eso al ahora, el presente mismo, me encuentro deseoso de tener un sistema así que me permita no olvidar uqe hace tan solo una semana estaba de vacaciones.