Archivo | octubre, 2007

Ultimo Momento

29 Oct
Encontramos un partido, a un horario, con un tanto por ciento de mesas escrutadas, donde Juan Ricardo Mussa no está último en las elecciones.

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Dos cositas de las elecciones

29 Oct
Alrededor de las 18:20 horas, recibí un mensaje que me inquietó… no sé si por la idea de que un amigo estuviera más de 2 horas en el cuarto oscuro entorpeciendo la labor de todos en su deseo por encontrar los nombres, o si por el derrumbe de esa idea que tenía de que era una persona informada respecto de las elecciones.

La segunda foto, siempre me toca votar en el Bellas Artes, algo que me encanta no sólo por el hecho de que queda a una cuadra de mi casa, sino que también me permite decidir en los tramos finales con imágenes como la siguiente:

Un mural conmemorativo a 30 años de la noche de los lápices. Por si uno se olvida camino a las urnas, ¿vio?

In Memorian

24 Oct

Cerró Toronto.

Si al leer eso te pusiste mal sos de los que algún que otro sábado a la noche se mandaban a Rivadavia y Avenida La Plata a pagar 30 mangos por cubierto y reventar de comida. Típico tenedor libre pero grosso, en espacio y calidad… tenía una parrilla que salías sudando carne y un tipo que te hacía un salmó tremendo. Pero ya está, se fue, no está más, como tantas otras cosas. Lamentablemente no hay foto que ilustre las caras de quienes iban llegando y encontraban la gran persiana baja y el cartel de ‘alquila’. Algunos adjudicaron el cierre al precio del tomate, otros simplemente a que los chinos debían de haberse vuelto a su país luego de forrarse de guita. Ahí quedó, vacío, triste…

El que estaba contento era el tipo de la pizzería de enfrente, donde terminamos yendo para pseudo celebrar un aniversario de nacimiento más. ¿qué tal el lugar? No sé, pero nos miraban con cara de ‘seguro estos vinieron a Toronto y lo encontraron cerrado’ a la séptima pizza que pedimos.

En cuanto al precio, este video (ya bastante trillado seguramente) ilustra en lo que se convirtió uno de mis amigos a la hora de ver la cuenta.

Diálogos

21 Oct

Día viernes 19/10/2007 en alguna casa de Capital Federa, zona sur.

Amigo 1: -Che, que grosso, Los Pumas, terceros en el mundial… –

Amigo2: -Quién lo hubiera dicho, loco, somos terceros en el mundo, estamos en el podio… –

Amigo 1: -Una barbaridad, tengo el corazón hinchado de orgullo, ¿entendés? Impresionante-

Amigo 2: Los ojos llenos de lágrimas, loco, estamos entre los tres mejores del mundo… –

Amigo 1: Si, tremendo… loco… terceros… siento como cuando en el 86… bah, en realidad no tanto-

Amigo 2: -No, o sea, está bien, es un orgullo enorme, la verdad… tampoco la pavada… o sea…-

Amigo 1: –No si, yo me siento como si hubiéramos ganado… no podemos comparar, claro-

Amigo 2: No, si lo de Diego levantando la copa fue más, sin dudas… pero acá estamos así… –

Amigo 1: -Claro, en realidad, nada que ver… está todo bien, es una alegría, bárbara… –

Amigo 2: -Eso, una alegría… tampoco la pavada… –

Amigo 1: -Si, una alegría eso… eso mismo… –

Amigo 2: -Eso –

Amigo 1: -… –

Amigo 2: -…-

Amigo 1: Che, ¿a qué hora jueganTigre y Arsenal?-

Antesala

20 Oct

El mundo parecía siempre el mismo. Había en la fiesta una banda que aburría de tanto desafinar. Aunque nadie parecía notarlo. Es que estaban tan bien vestidos, con tantos moños, y hasta mancuernas doradas, que nadie se preguntaba si fueran en realidad músicos o tan solo una fachada.. Nadie desentonaba en ese negro clásico y los instrumentos tomados de manera firme, como si tuvieran miedo de que cayeran y el estruendo de las cuerdas contra el piso sonaran mejor de lo que en realidad lo hacían hasta entonces. El ambiente era más que cálido y calmo, tan solo alguna risotada de vez en cuándo a la que nadie daba mucha importancia. Las camareras llevaban bandejas repletas de saladitos y sanguchitos de miga, además de bocaditos de nuez, apenas algunos de caviar y mini salchichas envueltas en tapas de empanada, que eran sin dudas los más degustados. En una mesa había una imponente fuente llena de camarones que simulaba una de agua por la forma en que estaban puestos. El bar permanecía abierto durante toda la velada hasta que se iniciara el ritual, y la bebida corría libre sin parar. Bebidas alcohólicas al por mayor, agua y gaseosas de gustos exoticos como mandarina y mango. Las bebidas cola habían sido donadas en litros y litros por la empresa líder, que no hacía pública esta caridad. Todos los invitados estaban en riguroso traje y smóking, aunque advertidos por el ritual, llevaban sus bolsos con mudas de ropa deportiva. Algunas veces alguien, envalentonado por las burbujas, pedía un aplauso para la concurrencia y movía su copa para pedir un brindis. Era seguido tan solo por los que se encontraban cerca, ya que la acústica del lugar tampoco era la mejor. Otro detalle que tampoco parecía importar. Lo realmente importante era lo que vendría después. La espera, sin embargo, era calma, nada ni nadie podría arruinar nada, podían romperse las copas, podían desafinar los músicos y hasta alguno de los invitados podía reaccionar e irse dando un portazo, previo insulto a todos los presentes, tal como había pasado alguna vez. Pero nada cambiaba, todo terminaría siempre igual. La puerta del fondo se abriría de a poco, y se escucharían las voces de la gente, gritando, aullando, esperando el golpe final. Se repartirían las armas, en su mayoría los presentes seguían optando por los filos y espadas de antaño (otra de las costumbres que se resistían al cambio) y comenzaría la verdadera fiesta de unos pocos.

¿Se acuerdan…

2 Oct

… de la Retrospectiva 1954-2004 de León Ferrari en el Centro Cultural Recoleta que tanto revuelo caúsó en su momento? ¿O no? ¿O al final no era para tanto la cosa?